"40 burbujas paran el tiempo, liquido, eterno, por el solo hecho se sentirlo, de vivirlo, y nada mas. Y nos unen, en paréntesis de incienso, noche, llanto y luna, que llenan de todo los rincones del día a día, que dejan estelas de plata, sonrisas abiertas en el alma, las huellas de la hierbabuena, pendiente del próximo momento, rizando los encuentros, aquí y ahora y siempre, versátil elemento, yerba buena."
Isa
"Felinas felices sobre tajados de nácar, gozamos de tenerte, de que habites el barrio y nuestras vidas.
Aliados sean los elementos en tu camino, en tus despertares y anhelos, en tu deriva..."
Aliados sean los elementos en tu camino, en tus despertares y anhelos, en tu deriva..."
Sabelita
"Hace tiempo que perdí la inocencia, esa naturaleza impresionable que
nos lleva a reubicar nuestras posturas, hasta entonces, una tanto
inconstantes. Seguir andando con los brazos abiertos, ampliando
horizontes, aminorando otros, sumando ideas, mudando caprichos...en
ese "glup", ya hace largo tiempo, se quedaron pegados a mis dedos
otros tantos...que no por sumar años, se separan un milímetro..es
más...se convierten en una fuerza irreprimible de atracción, cuando
el alma acucia desnudez...de aquella que te arrecia hacia la orilla,
la que no necesitas palabras, o mejor, cuando las palabras se vuelven
inconclusas porque encuentran final y acomodo en el abrazo.
Por estos inextricables caminos del vivir, saber de una parada segura,
como el grito de "casa", del pilla pilla, donde guarecerte y ser tú
sin más: ni aliños, decoraciones, envolturas....uno mismo como es, tal
cual, como si de un espejo que te devuelve tu mirada se tratara...pues
ahí están mis feroces yerbabueneros...
...en ellos, con ellos, en cada uno de ellos, el discurrir de las
horas es un placer....nos conocemos bien, nos sabemos llevar bien,
entrelazamos nudos de acomodo entre los cuatro, entre tres para otro,
entre dos, para dos....
...reir...bailar, llorar a veces, forma parte de nuestros
ratitos....porque siempre hay un vino por beber, una cerveza con la
que brindar, una vianda que conocer, un teatro por llenar...con excusa
y sin ella...ese "ratito" es nuestro...que no nos lo cambien, roben,
usurpen...invencibles somos en nuestra fortaleza.
...esto es por tí y para ti, disfrútalo Iulius, porque si te lo crees
bien, creceremos contigo...."
nos lleva a reubicar nuestras posturas, hasta entonces, una tanto
inconstantes. Seguir andando con los brazos abiertos, ampliando
horizontes, aminorando otros, sumando ideas, mudando caprichos...en
ese "glup", ya hace largo tiempo, se quedaron pegados a mis dedos
otros tantos...que no por sumar años, se separan un milímetro..es
más...se convierten en una fuerza irreprimible de atracción, cuando
el alma acucia desnudez...de aquella que te arrecia hacia la orilla,
la que no necesitas palabras, o mejor, cuando las palabras se vuelven
inconclusas porque encuentran final y acomodo en el abrazo.
Por estos inextricables caminos del vivir, saber de una parada segura,
como el grito de "casa", del pilla pilla, donde guarecerte y ser tú
sin más: ni aliños, decoraciones, envolturas....uno mismo como es, tal
cual, como si de un espejo que te devuelve tu mirada se tratara...pues
ahí están mis feroces yerbabueneros...
...en ellos, con ellos, en cada uno de ellos, el discurrir de las
horas es un placer....nos conocemos bien, nos sabemos llevar bien,
entrelazamos nudos de acomodo entre los cuatro, entre tres para otro,
entre dos, para dos....
...reir...bailar, llorar a veces, forma parte de nuestros
ratitos....porque siempre hay un vino por beber, una cerveza con la
que brindar, una vianda que conocer, un teatro por llenar...con excusa
y sin ella...ese "ratito" es nuestro...que no nos lo cambien, roben,
usurpen...invencibles somos en nuestra fortaleza.
...esto es por tí y para ti, disfrútalo Iulius, porque si te lo crees
bien, creceremos contigo...."
Solete
























































Afortunados yerbabueneros, porque cada uno de vosotros brilla por sí mismo, porque unidos llenáis el alma de abiertas sonrisas… Qué hermoso regalo, Ilius, qué profundas las huellas de este vuestro camino, de despertares y anhelos, qué bellas las estelas de plata que dejan vuestros instantes eternos. Afortunado, porque pocos tienen la gracia vital de poder regodearse inmerso en la poderosa magia femenina. Porque, si te lo crees bien, esta verdad crecerá en ti y contigo, incluso en tus momentos de deriva… Felicidades de corazón.
ResponderEliminarLa Gran Belleza en Sevilla
ResponderEliminar